Bailar bajo la lluvia

Aquella frase de la tempestad y la lluvia cuyo autor no sé si es Paulo Coelho o alguno de su estirpe fue una de las primeras que me encargaron dibujar cuando empezó todo esto. No se trata de esperar a que pase la tormenta sino de bailar bajo la lluvia.

Y lo hicimos. Nos fuimos de verbena. Con previsión de un 60% de lluvia y unas nubes negras que quitaban las ganas. Pero from lost to the river: más de doscientas personas convocadas y el sarao montado en un sitio precioso. A veces hay que perder el miedo y desafiar al temporal, así que extra de pink y a bailar bajo lo que viniera.

Llovió. Llovió tanto que nos metimos un montón de personas en dos metros cuadrados bajo una lona protectora. Peligraban las camisetas, nuestras preciosas cajas rosas, toda la colección de verano, el fotomatón casi provoca un cortocircuito y la pitonisa tiraba las cartas con una mano porque con la otra cogía el paraguas. Pero también nos reímos mucho.

Porque a veces está bien hacerlo. Reírte de la vida, del mal tiempo, de la tormenta, de los problemas. No nos quedaba otra. Cuando no puedes con el enemigo únete a él. Y a pesar de la lluvia, estaba todo lleno. Con paraguas y sin ellos, gente bonita tomando cerveza y celebrando la vida, el viernes o lo que fuera.

En serio, a veces nos preocupamos en exceso por la lluvia y solo es eso: lluvia. Y es verdad que por ahí había mucho pelo fosco por metro cuadrado, pero por lo demás no ocurrió ninguna catástrofe. Lección uno: que la lluvia no nos impida disfrutar.

Yo me casqué un moñaco, firmé un montón de libros, me emocionasteis con muchas de vuestras historias, y al final, como siempre, salió el sol. Y con él, disfrutamos hasta altas horas de la noche.

Gracias, gracias, gracias a todas las que os calzasteis las botas de agua y el chubasquero. Las que a pesar del marronaco vinieron con toda la ilusión del mundo. Las que nos apoyasteis en la lejanía con todos esos mensajes de ánimo. Por esas sonrisas que un día gris y friolero valían por mil.

Gracias a Jenifer y su precioso fotomatón de my wedhings y gracias a Casa Corona por acogernos tan bien y esas luces que hicieron que nuestra verbena fuera única. Y gracias equipo, porque aguantamos juntas y juntas conseguimos nuestra verbena de verano entre risas y estupor de la que se nos venía encima.

Y aquí #LuciaBeteam contra viento y marea. Gracias equipo!

 

¿Cuándo y dónde la próxima?

Agradecimientos: 

 

 

Sea donde sea,

monta una verbena.

3 comentarios

  • Ariana
    15 junio 2018

    Me hubiera encantado poder asistir.
    Da igual lluvia o tormenta si estas en equipo, que bonito hubiera sido, pero me encontraba de viaje.
    Aun así, lo pensaba y me decía a mi misma, esto solo lo puede hacer así de bien, Lucía, en fin, la proxima no me la pierdo.
    Ganas de verbena.

    Un besazoooo bonica.

  • 16 junio 2018

    Gracias equipazo por confiar en nosotros, en nuestro fotomatón y por hacernos brillar en un día gris.
    No cambieis nunca ¡bonicas!

    Un abrazooo

  • 16 junio 2018

    En Galicia estamos más que acostumbrados a que las fiestas se nos pasen por agua, pero “nunca choveu que non escapara” y aunque las previsiones meteorológica no eran buenas y aun encima acertaron, las risas, los camareros sirviendo con bolsas de basura a modo de chubasquero, las cervezas debajo del paraguas, el fotomatón y la buena compañía no tienen precio… Esas good vibes de las que tanto se habla en Instagram estaban todas allí 🙂