BODA DE INVIERNO

Cuando una se sienta en la sala de pensar y decide las próximas novedades, el vértigo es inevitable. Por eso, al plantearnos el lanzamiento de un nuevo color en nuestra línea beauty, más oscuro y atrevido, surgieron muchas dudas. Como siempre, SORPRESA. En tan solo un mes, nuestro Burgundy Lipstick se convirtió en el favorito, salíamos entre los labiales del otoño en ELLE y otras revistas, y vivimos la burgundy life hasta quedarnos sin existencias.

Así que la estábamos esperando: la primera novia Burgundy.

Es Sonia y se casó con Javier este invierno en una boda mágica y de cuento (las bodas de invierno casi siempre lo son). Acostumbrados a vivir las bodas detrás del objetivo como fotógrafos -podéis ver su trabajo aquí-, ahora les tocaba a ellos ser los protagonistas.

A veces toca dar el paso tras la cámara y convertirte en foco. Vale la pena.

15 de diciembre en Ciudad Real, la Iglesia de San Pedro y una mañana de otoño que sabe a invierno. Momentos previos, de nervio y ay omá que me caso. Trenza, Burgundy, un vestido sencillo con detalle de encaje en las mangas y una capa espectacular hecha especialmente para ella con una capucha de terciopelo burgundy, todo de Pronovias. Unos salones en terciopelo granate y al lío.  

 

Ya sabéis que tenemos debilidad por la llegada de la novia (you look amazing y tal) y más cuando nos lo cuentan así: «Como a cámara lenta, iba cruzándome con las miradas de todos los invitados, quedando todas grabadas en mi corazón. Y al fondo estaba mi querido Javi, emocionado como un niño desde que me vio aparecer al final del pasillo. Cuando llegué a su lado, nos fundimos en un abrazo en el que se paró el tiempo. No sé cuánto duró, pero os juro que fue el momento más bonito de mi boda… y de mi vida».

Momentos. Al final se trata de eso: «A la salida, mi amiga Prado me colocó la capucha para sorpresa de todos, y salí con ella puesta entre una lluvia de estrellas doradas y hojas de olivo que todos recuerdan como espectacular. Fue otro de los momentos más bonitos que recuerdo».

Sonia y Javier lo prepararon todo con mucho mimo y fue una boda con muchísimos detalles:

  • Un toque navideño. Nada más entrar al salón, los invitados se encontraban con un Belén enorme que Javier y su amigo Jorge habían realizado para la ocasión. Y no podían faltar las flores de pascual y el árbol de Navidad, en el que cada invitado podría encontrar una imagen suya colgando junto a las bolas y los adornos. Además hubo pascueros, piñas, acebo y luz, mucha luz.
  • La música. Sonia llegó a la Iglesia a ritmo de La música no se toca, y durante la ceremonia se sucedieron Cerca de Ti, Hasta mi Final o el Ave María. Y así hasta el amanecer, porque ya saben: déjala que baile, que es su gran día.
  • Aquí los regalos los daban ellos. Pensaron en todos: sus padres, sus mejores amigos, los niños que acudieron y todas las parejas de la sala, a las que regalaron sus propios Playmobils personalizados.
  • Hecho a mano. Sonia y Javier dedicaron meses a preparar ellos mismos tanto regalos, como decoración. Por supuesto, cuando el día acabó, los invitados no dejaron nada: el árbol vacío y la memoria llena de recuerdos.

Ella es nuestra primera novia Burgundy y para nosotras siempre será especial.

Porque un labial es mucho más de un cosmético: son besos que marcan, son achuchones, risas, muchas risas, y copas juntos. Y así es como se debe celebrar el amor.

 

Fotografía: Manu Alcolado

Regalos y decoración: Boketto Art Studio

Ramo y tocado: Flores Silvestres

Vestido y capa: Pronovias

Zapatos: Salo Madrid

Pintalabios: Lucía Be

Pintauñas: Lucía Be

 

GRACIAS Sonia por contarnos vuestra historia.

1 comentario

  • 20 febrero 2019

    Qué alegría ver el ramo y el tocado que le diseñamos a Sonia en tu blog!!! Gracias!