Chats de madres

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Tengo que hacer un mamut. Un mamut de cartón, tamaño real, con veintitrés niños dibujados y con la foto de su cara pegada. Todo fue culpa del chat de madres, sí, de madres, porque el único hombre que hay metido ahí es el amore, que observa calladito desde la distancia. Están dando la prehistoria en el colegio y se nos anima a los padres a decorar la clase, y entonces aquello se convierte en un concurso de habilidades con las manos. Empiezan a aparecer cuevas, photocalls de los picapiedra, lanzas hechas con barro y una galería de obras que darían el pego en el Museo Arqueológico Nacional.

Amore sigue observando desde la distancia. Mamá 1 propone hacer un dinosaurio. Servidora entra al trapo: “no había dinosaurios en la prehistoria”. Mamás quieren hacer el dinosaurio. Servidora propone hacer un mamut. Un mamut gigante. Un mamut con los veintitrés niños dibujados. Y con su foto pegada. Y… se ofrece a hacerlo ella misma. Amore me escribe: “la que has liado”.

Aquí estoy, mirando el horario de hoy que incluye una hora para comer en la que debería de empezar con el mamut de marras. Nos han encargado además hacer unos bits de otoño para su clase, y tengo que comprar cartulinas, imprimir, plastificar… Y me acuerdo de cuando mi padre me metía en clase por la ventana de la guardería. Intento recordar si me hizo algún mamut, pero solo se me vienen a la cabeza las excursiones, las carreras entre los árboles en caballos imaginarios, las tardes eternas enseñándome a dibujar caras, leyendo cuentos y escuchando Supertramp.

Seguro que peco de ignorante o se me escapa algo, pero no sé en qué medida mejoran la educación esos chats infinitos o el que me ponga a plastificar en una imprenta un montón de bits para el colegio. Y me pregunto en qué momento nos creímos que podíamos con todo: trabajar, luchar por los sueños, poner lavadoras, desayunar pan de espelta con aguacate (y fotografiarlo), pintar mamuts a tamaño real, cogerle el teléfono a la operadora a las cuatro de la tarde y contestar los treinta whatsapp pendientes al acabar el día.

Este fin de semana hice pan (abajo la foto). Esperé a que doblara su tamaño. A que lo volviera a doblar. Esperé como una niña en la noche de Reyes Magos y grité de emoción viendo cómo reaccionaba la masa en mis manos. Toda la casa olía a panadería de pueblo, vinieron unos amigos y comimos pan mazacote (porque no crean que le tengo muy cogido el punto a esto) con queso. El sábado iremos a ver cómo asoma el otoño por la montaña, correremos en caballos imaginarios como lo hacía con mi padre y puede que hasta les enseñe a dibujar caras.

Y esta noche colaré la frase mítica en el chat de madres: “no me da la vida”. Voy a dibujar el mamut con Paxarito, pero lo de los veintitrés niños no lo veo claro. Quizás el amore hable por primera vez y estrene su voz masculina en este chat de madres.

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Si quieren hacer pan, apúntense a las aventuras de Luciana y su vida lechuga.

De listas, multitasking de las narices y no me da la vida, este artículo que quiero leer.

Nuestra nueva colección sale este viernes. Con retraso, con calma, con paz… y con muchas ganas. Bonicas del mundo, stay tuned.

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21 comentarios

  • gramática parda
    18 octubre 2016

    Lucía, te sales. Amen!! Esto tienes que dejarnos pasarlo, repostearlo, retwitearlo, rechatearlo, empapelarnos con ello el garaje… Un beso!

  • Vanesa
    18 octubre 2016

    Yo he aprendido a emocionarme por dentro en los chats, de trabajo en mi caso, porque antes acababa metida en cada fregado que no me daba la ilusión ni la vida

  • Mar
    18 octubre 2016

    Ay Lucía, q grande eres!!! Pero no entiendo una cosa… por qué no hacen el mamut en el colegio? a nosotros no pidieron hojas secas y los niños en clase, se dedicaron a hacer animalitos del bosque pegando las hojas q habían llevado.
    Un consejo de madre: en el grupo de whatsapp es mejor, LEER Y CALLAR. una vez q esté todo decidido, entonces escribes OK. Suerte, y ánimo que a mi tampoco me da la vida.

  • Rocío
    18 octubre 2016

    Primera regla de la convivencia escolar:
    – NO, repito, NO participar de forma activa en los grupos de madres. Asentir educadamente y dejarte llevar cual junco hueco mecido por el viento.
    Ganarás años de vida. Es un hecho.
    Ánimo con el mammut!

    • Verónica
      19 octubre 2016

      Estoy de acuerdo
      Saludos desde México

    • 22 octubre 2016

      Amén

      Ahora estoy más allá, y digo que no a los grupos de clase de WA.

      Bss para todas!
      Mica

  • 18 octubre 2016

    ¡Animo con ese mamut! si es que en esta vida no hay que ser proactiva ni puntillosa ¿Que quieren poner un dinosaurio en la prehistoria? pues como si quieren poner un dragón en la época medieval, si a su maestra no le importan los anacronismos quienes somos nosotras para cuestionarlo….

  • Lola
    18 octubre 2016

    Ay, ¿no sabes eso de «en sociedad no muestres habilidad»? Haces una cosa y te caen cien por los siglos de los siglos. Lo bueno es que siempre puedes decir NO, y eso da mucho gusto. Ánimo

  • Asun
    18 octubre 2016

    Me encantas, solo te diré que x salud mental, abandones el chat de madres…..el peor invento de nuestro siglo……y tranquila, no será ni el fin del mundo ni pasará absolutamente NADA!!!!!! Y calma con la colaboración en el colegio…….:)

  • 18 octubre 2016

    No soy madre y, por tanto, no tengo grupos de madres en WhatsApp. Pero esto me resulta familiar de otros chats donde se intentan tomar decisiones: el del próximo viaje o el de la próxima despedida de soltera. Nunca sale nada bueno de ahí. Nunca sé si es mejor implicarte y luchar porque salga una propuesta decente y coherente o, por el contrario, estar en modo pasiva y luego lamentarte.

    Está claro que si hablas, al final te toca pringar.

    Ánimo por el mamut y sigue escribiendo, porfi.

    Un saludo.

    P.D: Te dejo un reflexión sobre la maternidad desde nuestro punto de vista, que aún sólo somos hijas: http://www.pocaandgo.com/2016/09/sobre-las-madres.html

  • Emilia
    18 octubre 2016

    Salte del chat de madres yaaa!! Sin hacer ruido, discretamente… ganarás en salud y te dará más la vida!! Los grupos de wassap son el mal en general y la de madres el mal en particular!!

  • Glòria
    18 octubre 2016

    Como me identifico Lucía, es el pan de cada día de la mayoría de las madres trabajadoras en esta sociedad…yo también repito el mantra de no me da la vida, por qué queremos llegar a tantas cosas y complicarnos tanto la vida? por qué ellos
    con suerte “ayudan” y encima son unos super padres? por qué si teníamos poca faena nos da por fotografiar los desayunos, meriendas, y complicarnos más aun?? por qué si estoy agotada me voy al gimnasio y me remato aun más? Algo estamos haciendo mal…muy mal…por suerte tenemos el consuelo de leernos unas a otras y luchar por un cambio a positivo, y por suerte te tenemos a ti, para enfocarlo todo con sentido del humor y ver la vida más bonica. Queremos foto del mamut, por lo menos para entretenernos mientras esperamos la nueva colección, me muero de ganas!!!!!
    Besitos.

  • Sarlama
    18 octubre 2016

    Cuánto me he reído Lucía, un post tan real como la vida misma…
    En mi caso no soy madre, pero soy maestra de infantil y se lo que hacen los grupos de whatsapp, un mal invento por cierto. Cada loco con su tema y cada persona con su especial “no me da la vida”, queriendo hacer todo lo que nos proponemos, y pensando, gracias a una mentalidad nueva de hace pocos años, que somos capaces de todo, últimamente yo también me pregunto si me he dicho tantas veces que yo puedo, que cuando veo que no doy más me estoy fallando a mí misma… A veces, como tú dices tenemos que respirar profundo y llenarnos de calma, para ver los logros y seguir.

    Y como maestra te digo de corazón que no te mates con el mamut!! Ese tipo de actividades es para que las familias colaboren con la escuela, y sobre todo para que los peques pasen tiempo con sus familias. Lo importante no es el resultado, si es algo bonito, maravilloso o especial… (Claro está que si ese es el resultado, mejor que mejor). Pero lo que importa es que padres e hijos disfruten juntos aprendiendo y haciendo. No que los padres hagan mil cosas y sus niños ni entiendan lo que están haciendo. Y si no quedada de padres e hijos conjunta y a hacer todos el mamut!
    Ánimo!! Ya nos lo enseñarás 😉
    Deseando ver la nueva colección 🙂
    Un besazo!

  • 18 octubre 2016

    Ay Lucía, yo te veo y me veo. Tengo 3 nenas en escuela, por lo tanto tengo 3 chats a los que aprendí a ignorar completamente. Acá en Buenos Aires, para las porteñas, el drama es el condimento sustancial para cualquier comienzo de chat. ¡DramaQueen baby!
    Quiero confesar, que te sigo desde 2012, me siento como una prima lejana de tus andadas, de tu crecimiento, bello por cierto, y leo éste post y se me viene a la cabeza uno que decía: “Hace cuánto que no escribes una postal?”. En él contabas del nuevo enemigo, “la muerte”…el whats app!.
    Y me había tocado de cerca, porque soy una fiel guerrera de la escritura a mano, cada año escribo y envío postales, cartas y no hay viaje que no llegue por debajo de la puerta para mis hijas y amigos (de hecho mi email es palabrasuelta) porque ese romanticismo no tiene que desaparecer.

    Uno de tus manifiestos más hermosos es “la vida es una verbena”. Y lo abracé, lo amé, lo dancé. Este año, encontré en mi tierra unas verbenas que crecían vibrantes en un suelo casi árido, y me acordé de vos en una montaña perdida, en El Durazno, en Códoba Argentina…estaba a 1.500mts de altura y donde vamos a hacer nuestra casa, había verbenas…vos estabas un segundo ahí, me acordé de tus trazos y me sentí una chica Ve, verbena.

    Éste año, te entiendo perfectamente…no te da la vida!. A muchas no nos dá la vida ciertamente. Pero, extraño un poquitín los labios rojos, me quedo con que la vida es una verbena, para que me dé la vida aunque sea con una copita de champán un lunes a las 7pm, brindando en la cama un sábado a la noche viendo una peli, o pintándole las uñas de rojo a una amiga que está un poco de bajón…

    Te quiero, te mando un abrazo 🙂

  • Silvia
    18 octubre 2016

    ¡¡Ay Lucía, eres una crack!! Hacía mucho que no te dejaba un comentario, pero de verdad que hoy no lo puedo pasar por alto… No soy madre y aún ni me lo he planteado, pero lo que tengo clarísimo es que no pienso darle mi whatsapp a ninguna otra madre de la clase de mis futuros hijos, ¡¡por el bien de mi salud mental!! ¡¡Jajaja!!

    Tengo amigas madres y todas, TODAS, andan blasfemando de los chats de madres… Chicas, ese invento ¿por qué no lo desterramos ya? ¿Por qué seguimos emperradas en que podemos con todo cuando ya sabemos que no nos da la vida? La próxima vez, mimetízate con el amore: ver, oír (o leer), y callar. Ahora, disfruta con paxarito del mamut y sigue dándole a la vida lechuga, que se te ve ilusionada 😉

    Besos y ¡ánimos!

  • Maria
    18 octubre 2016

    Ayyyyy que me muero!!!!lo que me he podido reir y lo que me río con tus historias en Instagram !!!! Eres genial!!! Yo también me meto en emboladas de mamuts de vez en cuando por abrir la boca….y siempre digo que no lo volveré a hacer….
    Muchos ánimos!!!!podemos con todo lo que nos propongamos!!!!

  • Arantxa_gorilasalcuadrado
    18 octubre 2016

    Si no lo pregunto, hoy ni duermo: qué son bits?

  • evaht
    19 octubre 2016

    “Y me pregunto en qué momento nos creímos que podíamos con todo: trabajar, luchar por los sueños, poner lavadoras, desayunar pan de espelta con aguacate (y fotografiarlo), pintar mamuts a tamaño real, cogerle el teléfono a la operadora a las cuatro de la tarde y contestar los treinta whatsapp pendientes al acabar el día.” Me encanta, me siento siempre tan identificada con todo lo que dices a veces me parece que estás dentro de mi cabeza :-). A por el mamut, bonica!!

  • Rocio
    20 octubre 2016

    Hola Lucia, te he descubierto hace poco… y como decirte que hay ratos -muchos- que me lees la mente!
    Sigue asi bombon bonico! que aunque no nos de la vida, tu la haces mas bonita 🙂

  • EVA
    21 octubre 2016

    Hola Lucía,
    Soy la mama de tu cole que te entro diciendo ” como te pareces a Lucía Be”,
    que decirte del chat de madres…uffffff….., a mi me toco hacer dos lamparas mediavales y encima tener que ponerlas yo misma en la clase …por que mi peque esta con los castillos y una de las clases de ese curso, las mamas decoraron la clase como un autentico castillo …portones, cadenas, vidrieras, espadas, antorchas,…en fin que las demás clases nos vimos obligadas a decorarlas también para que nuestros niños no se sintieran de menos,…., estoy de acuerdo, más que proyectos para que los niños aprendan y participen es un concurso de padres y madres …
    En fin que curso nos espera….¡¡¡¡¡¡

  • 27 octubre 2016

    Tal cual, Lucía. Yo silencio los grupos de WA del cole porque me brean sin aportarme nada, pero cuando quiero revisar por si hay algo que se me escape y me deje fatal, me encuentro con chorrocientos mensajes que me hinchan las aletas. Ya he dejado atrás mis momentos colaborativos en el cole en plan voluntario. Quemé esa etapa.

    Me ha llegado It´s raining again. Mi padre nos la ponía siempre en su Toyota cruzando la isla cuando mi hermana y yo éramos unas mico y viajábamos en la parte trasera cantando a gritos. Revival!!

    Un besazo.