Dibujando a Paula

prueba21
Nueva York sí que duerme, los que nunca duermen son los emprendedores locos. Y si no, que se lo sigan a Paula (sí, sí, la de los jabones…). Las noches de este torrante y gordo agosto las pasé trabajando, y en mis ratos libres, dándole al mail y whatsapp con ella. ¿Ayudas para autónomos? La coca cola señores y dejen de contar. Yo aún sigo esperando que me ingresen la baja de maternidad y paxarito tiene ya dos meses. Así que hay que estirar los días, y las noches, cuando todos duermen, es un buen momento para trabajar.
En una de esas conversaciones, Paula me pidió algo chulo para la cabecera de su blog. Yo no sé mucho de jabones. Es más, antes pensaba que Paula debía de ser química o algo de eso, y me la imaginaba en un laboratorio lleno de tubitos mezclando esencias con las que confeccionar los preciosos jabones y bálsamos que vende por doquier.
La imaginación siempre engancha con la realidad, y cuando la conocí, ¡ajá! allí estaba ella mezclando rosas y hojas secas con aceite en un bote de cristal. Estaba claro: esa era la imagen que quería para su blog. Le dimos varias vueltas, y paula bromeaba diciendo: “darás a luz justo cuando acabes la cabecera”.
Y así fue. Estaba una noche a las tres de la madrugada dándole a la tecla con ella y finiquitando todo. Me fui a la cama a las cuatro, y a las cinco rompí aguas. Un presagio de que paxarito va a ser un chico que huela muuuuy bien. 
Hoy Paula estrena por fin su nueva cabecera. Y yo me la sigo imaginando así, en esa tienda tan repreciosa que se ha montado en Segovia: mezclando, amasando, inventando nuevas fórmulas para aromatizar el mundo entero… y entre tanto, viviendo aventuras tan molonas como éstas
¡Sean felices!

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