Dont worry, Pepa

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Pepa está desesperada porque se casa este sábado y no tiene qué ponerse en el pelo. Me lo contaba en un mail hace dos días, al borde de un ataque de nervios. Al otro lado de la pantalla, servidora cosía cual posesa unas coronas de flores, maldiciendo el día en que se me ocurrió montar un chiringo de tocados.
Desesperadas, así vamos por la vida. Hasta que a una se le ocurre meterse en una sala de cine, a pesar de las advertencias de su padre, a ver El árbol de la vida. Y después de un día chinesco, se encuentra con eso que llaman “poesía visual”, cataratas, estrellas y hasta dinosaurios al son de musiquita y algunas escenas raras.
Buscando la mejor postura para sobrellevar la versión subtitulada de Terence Malick, pensaba yo en la vida y en la muerte. Porque de eso va la película, de nacer y de morir, del origen y el final, de la naturaleza y nosotros mismos. De que en realidad, no nos pertenecemos. Y entonces, me acordé de Dionisio, a quien conocí, antes de irme de vacaciones, en un hotel a las afueras de Granada.
Los motivos que me llevaron hasta allí tienen que ver con la literatura: participé la entrega de premios del certamen literario Conrada Muñoz, la madre un funcionario de prisiones asesinada por ETA con un paquete bomba destinado en realidad a su hijo. 
“Tenía que morir”, me contaba Dionisio, “porque se unieron muchas casualidades para que aquello ocurriera”. Para que aquel día fuera ella quien abriera el paquete destinado a su hijo con remitente: “de tu mejor amigo”. Un revés del que Dionisio no se ha repuesto del todo, después de más de veinte años. “Pero disfruto de lo que tengo”, aseguraba, “ya no me puede pasar nada peor, sé que ella está bien, y que yo, algún día, también me iré con ella”.

Pensé también en Steve Jobs y en todas sus frases que han convertido facebook en estos días en una capilla ardiente. Un gran tipo que hablaba de conectar los puntos de nuestra historia, amar lo que hacemos y vivir con la conciencia de que tenemos un tiempo limitado para hacer las cosas.
Y al encenderse las luces, saqué en claro eso, que nos morimos, pero quizás, a la luz de la muerte, todo se vuelve más amable. Y nuestras carreras, agobios, colapsos y desesperaciones, pierden sentido. 

Hoy he contestado a Pepa. El mail empezaba así: Dont worry, Pepa.

“Manteneos hambrientos. Manteneos alocados”. Ok Steve!

13 comentarios

  • 9 octubre 2011

    Me ha encantado el post wapi!! como siempre!! me ha dao mucha pena la muerte de Jobs era un gran orador y un innovador nato! Sus frases y reflexiones motivadoras… me encantan!!
    un besin!

  • 9 octubre 2011

    Sublime…tal vez deba ir a ver esa peli, espero salir tan inspirada como tú.

    Buen post Lucía!

    P.D. Pepa!! Estarás bellísima con tu tocado!!!

  • 9 octubre 2011

    Lucía,qué gustazo me da venir a tu blog.Siempre me encuentro con una reflexión maravillosa como esta,o con unas fotos preciosas como las del post anterior,con tus dibujos….¡¡¡por qué no te descubrí antes!!!!Hay tanto blog clónico…que eres un soplo de aire fresco!!
    Un besiño!!

  • 9 octubre 2011

    Ya escribía Heidegger que "el hombre es un ser para la muerte".

    Si sólo pensamos en el principio y el fin como acabamiento, la vida no tendría sentido y nuestros agobios tanto cuanto más imporatncia le demos a lo banal.

    Lo verdaderamente importante es pensar en el "recorrido", no en que esto empieza y luego se termina. Si el origen y el fin no tienen un punto en común, todo cunato hacemos tiene un valor relativo. Unir el origen con el fin, no como acabamiento sino como causa final, como sentido del inicio: Eso es lo que denemos contemplar. Es entonces cuando nuestro "recorrido" adquiere sentido existencial y nuestros pensamientos, sentiminetos, anhelos, agobios, actos… abandonan el absurdo.

    Sí, nos agobiamos por cosas, probablemente superfluas -y tendríamos que aprender a relajarnos un poco-, pero nos agobiamos, porque somos humanos.

    Yo quiero seguirlo siendo, aunque tenga que pensar para mí misma muchas veces: "Don't worry".

    Me ha encantado tu artículo y, en base a él comento; no he visto la mencionada película.

    Un abrazo.

  • 9 octubre 2011

    Hay días en los que hay que aferrarse a esa frase, don't worry.
    Besos guapa.

  • 9 octubre 2011

    Y es que la esperanza es la vida misma día a día… mientras hay esperanza, hay vida.
    Me ha encantado el post.

    Mua guapa!

  • 9 octubre 2011

    Pues eso… Don't worry!!.. Como escribes…
    Beso!!!

  • Iván
    10 octubre 2011

    Eres lo más! me encantan tus reflexiones. Bico

  • 10 octubre 2011

    Como siempre, un post fantástico.
    No merece la pena dejarse llevar por las preocupaciones. Están ahí, pero no nos pueden consumir…
    ¡Be happy! 🙂

    ¡Besitos!
    milowcost

  • 10 octubre 2011

    qué cosas nos cuentas, Lucía, y cómo las cuentas, hija, es que da gusto leerte, de verdad, tanto con estas reflexiones como cuando estás de guasa, es todo un placer!

  • 10 octubre 2011

    Más vale que fueramos con menos prisas y valorando todo un poco… en cierto modo unir esos puntos y sacar conclusiones de los porque's calma un poco y asusta otro tanto.

    Me ha gustado muchísimo este post.

  • 10 octubre 2011

    Me lo paso pipa leyéndote. Me siento muy identificada con las historias que cuentas 😉

    Besos.

  • GASTÓN
    11 octubre 2011

    "Life is what happens to you when you are bussy making other plans".

    No soy muy de citas pero esta del pelos me parece bién traida , yo soy de los que al acabar el filme salí del cine asombrado por lo que había visto.
    Lo digo con la boca pequeña ya que no estoy cómodo con la etiqueta de "intelectual" que se cuelga a sus satisfechos espectadores.
    De hecho la delgada linea roja y el nuevo mundo me parecieron sendos peñazos insufribles…….

    Me agradan tus reflexiones y comparto las mismas.

    El día que este Blog entre de lleno en el espinoso asunto de los neutrinos superlumínicos juro que me pondré el tocado de Pepa para ir a trabajar.