LA PRUEBA MÁS DURA DE NUESTRO EQUIPO

De esto que la Spartan Race te regala diez entradas y dices, pues todo el equipo a correrla. No es un razonamiento muy lógico teniendo en cuenta la preparación ni el tiempo para conseguirlo (un mes), cuando lo último que me apetece en esta vida con mi bombo de 23 semanas es volver, un año después, a esperar tres horas bajo la solana y la tierra rodeada de policlinics.

Pero aquí la lógica a veces no nos funciona mucho, y la cosa empezó a animarse. Camisetas rosas para la ocasión al ritmo de Chimo Bayo (ESPARTANAS HU HA!!!) y extra de Red Monday. Todo es ponerse.

Ellas no lo saben, pero cuando las vi aparecer en la recta final, se me saltaron las lágrimas. Vale que tenía las hormonas a tope y unas ganas terribles de acabar con la espera en medio de la solana, pero en serio, verlas a todas dándolo todo, ayudándose, gritando cual Chimo Bayo, arrastrándose en el barro y superando todas las pruebas ha sido de un subidón espectacular.

Y como las protagonistas son ellas, les cedo la palabra:

La Spartan me ha dejado una costilla rota y no sé cuándo se me va a curar porque no puedo dejar de reír cuando rememoro ese día. Paola – la que pone orden en todo este sarao.

Fue un día de superación, de equipo a potencia máxima, apoyándonos un@s en otr@s y no dejando atrás a nadie. Cada obstáculo que pasas, son como los que superas día a día. ¡Lo tienes que conseguir por ti y por tu equipo! Una experiencia insuperable, te acuerdas de tu familia ya que sabes que ellos saben que tu esfuerzo será máximo para conseguir el reto.  Bea – atención al cliente.

El día de antes me planteé no correr. Dónde iba yo con mi metro cincuenta saltando muros de dos. Pero llegué allí, vi a mis compañeras y pensé “Marta, ellas te ayudan. Y si no puedes pues te pasas todas las pruebas haciendo burpees”. Hay que decir que anduve más que corrí, pero me lo pasé en grande. El agua me cubría, estaba helada, las barras estaban lejos de mi alcance pero ahí estaban ellas: para sujetarme en cada equilibrio, para auparme en cada obstáculo y llevarme a hombros si hacía falta para pasar la prueba. Estoy dolorida sí, las agujetas no se van y ya han pasado varios días pero tampoco se va mi sonrisa de pensar que a pesar de no apostar un duro por mí LO HICE. Marta – Operaciones.

No te vamos a decir que puedes hacer todo lo que te propongas en esta vida, porque no es así, que la vida es muy frustrante a veces y las cosas salen mal. Pero en serio, si hemos podido llegar a la meta cuando nadie daba un duro por nosotras, vosotras podéis hacer mucho más de lo que creéis. No dar un duro es llegar al gym por primera vez y que te digan: “¿tú la spartan? ni de broma chiqui”. O los chorrocientos mensajes que hemos recibido de estamos sufriendo fuerte por vosotras.

Que sí, que estamos fofas, algunas somos bajitas, otras no tenemos fuerza ni para hacer un pulso chino y alguna no aguanta corriendo ni dos metros seguidos. Pero cuando confías, y haces equipo, y te apoyas en otras… las cosas salen. Y ahora tenemos un montón de medallas que lo atestiguan.

 

Espartanas, hacemos un GRAN equipo. GRACIAS por vuestro esfuerzo, por las risas, por el compañerismo genial, por los gritos y por TODO.

Eso sí, la próxima nos vamos todas a un spa, al Caribe o algo. Que nos lo hemos merecido.

¡¡¡¡¡¡¡¡HU HAAAAAA!!!!!!!!!!

2 comentarios

  • Izaskun
    11 mayo 2018

    Emocionada al leer el post. Orgullosa de lo que habéis conseguido. Que juntas y trabajando unidas en equipo podemos mucho! Y en cuanto llegue a casa os pongo de ejemplo de trabajo en equipo a mis niños. Las chicas Be somos muchooooooo

  • Lucia
    19 mayo 2018

    Donde puedo comprar la camiseta que llevasteis en la carrera? Sería el regalo perfecto para una amiga que se ha ido lejos. Un saludo