Pink Summer es ahora

Cuando pensábamos en la colección de verano, lo hacíamos a través de paisajes paradisíacos, pueblos preciosos y prados silvestres. Es lo que tiene el verano, que invita a que se le vaya a una un poco la olla y se ponga a soñar. 

Lo cierto es que en esa búsqueda de sitios idílicos nos dimos cuenta de que en realidad no hacía falta tanto. De que nuestros veranos no tenían que ver con todo aquello. Los viajes a Bali de la influencer de turno, la piscina del vecino, el chiringo en Formentera… y yo aquí con mi ventilador de los chinos.

Lo importante no era llevar nuestra diadema a Bali si no que Bali fuera a nuestra diadema. Que aunque tu verano no sea muy Pinterest, aunque no tengas vacaciones, aunque lo más lejos que vayas a ir sea al pueblo de al lado, hayas mandado a la megde la operación bikini o no tengas tiempo para depilarte, disfrutes del verano de tu vida. Que es éste. 

De eso va todo esto, de quedarse en la ciudad, de no tener pueblito pero relativizar, ver amaneceres y que tu vida mole más que los viajazos de Instagram aunque no tengas filtros.

Tú en la piscina del bloque con tu pamela o esperando la cola del súper con nuestra camiseta pringuer. Entre apuntes sujetando pelochos con una diadema preciosa de flores, de paseo con nuestras alpargatas a algún lugar con aire acondicionado o llevándote el capazo precioso aunque sea de camino al trabajo. Cada una de estas cosas huele a verano y eso, darlings, es una actitud.

Camisetas 100% algodón, blanditas, hechas en España. Sombreros de paja natural fabricados aquí al lado. Diademas cosidas por nuestras artesanas bonitas, lazadas de vichy y algodón. Zapatillas de yute y algodón cosidas a mano, hechas en el campo para que vuelvas a él. 

 

Queremos que más allá de las circunstancias, os montéis verbenas improvisadas, que dejéis el móvil, salgáis de terrazas con los amigos, huyáis a pueblos perdidos, toméis piña colada aunque sea del mercadona y os coléis en piscinas de hotel. Porque aquí, la menda, se pasará un verano en modo flashback deseando que paxarito salga, en una piscina de plástico y poniéndome autobronceador. Pero es todo lo que tengo y hace tiempo que comprendí que es lo que me hace feliz.

Y si llegan días perros, márquense un PinkLife, píntense los labios, suban los decibelios y a tomar viendo tanto drama.

Agradecimientos: 

Nh Collection Madrid Eurobuilding por dejarnos esa preciosa habitación con la que casi tocábamos el cielo.

Hotel Indigo por ofrecernos esa piscina que nos teletransporta.

Raquel Dorothy por apuntarte a un bombardeo.

Pink Summer es hoy, AHORA.

Porque es todo lo que tenemos.

Y lo mejor que podemos hacer es vivirlo bien.

3 comentarios

  • Gloria
    1 junio 2018

    Hola Bonicas! De que he leído la newsletter de las lentillas rosas, corriendo me he venido a ver el vídeo!! Sois únicas. Gracias por lo que hacéis ❤️

  • Yunaida
    1 junio 2018

    Holiii! Sois tan monas, adoro toda la positividad que transmitís y adoro mi agenda cuyos comentarios me pintan siempre una sonrisa. Por que sí, la vida es una verbena.

    Sois lo más! ❤

  • 8 junio 2018

    ¡Qué verdad! vamos como locos, estamos todo el año ahorrando para ir de vacaciones, lo organizamos todo al milímetro, y cuando volvemos estamos más cansados que antes…

    ¿y eso son vacaciones?

    y dónde quedaron los veranos de nuestra infancia sin hacer nada, donde no había horarios, yo me iba de cabeza…

    Me encantáis qué buen rollo dais. 😍