Tres historias de novias diferentes

Cuando dices que te casas, todo el mundo empieza con las preguntas, con los “No me digas que esto no es súper tú”, los “¿Sabes lo que te pega a ti?” y los “Deberías”. En ese momento, tú empiezas con los agobios, las desganas y las concesiones y entonces: Oh, no. Ya es demasiado tarde y entre tu hermana, tu cuñada, tu suegra, tu madre, tu amiga la wedding planner frustrada y la vecina del quinto, te han hecho cambiar de idea. Tu idea.

Por eso, hoy queremos contarte tres historias. Tres novias Be, con estilos diferentes, pero un denominador común: fueron ellas mismas, la novia que querían ser.

No tienes por qué ir de blanco

El blanco NOS ENCANTA, pero no tiene por qué ser para todas. Eso le pasó a Carmen. Un vestido en color nude bordado con aplicaciones, una trenza deshecha y nuestra Corona de Eucalipto y Pedrería; PERFECTA.

Casarse en el campo, con unos 20 invitados y mucho, mucho, amor. No necesitas nada más (ni nada menos).

Fotos de Daniel Vega.

Ella lleva nuestra Corona de Eucalipto y Pedrería.

 

Baila con los zapatos que quieras

Alpargatas, bailarinas, stilettos, zapatillas… whatever. Muchas nos pedís nuestras alpargatas para cambiaros después de abrir el baile. Pero cuando Irene encontró a Pablo, lo tuvo claro y se plantó en el altar con alpargatas pero, en este caso, no para bailar lento, sino para bailar hasta el amanecer. Me quedo con dos imágenes que me hacen especial ilusión: sus amigas atándole los lazos y ella volando por los aires en los brazos de su marido. Me quedo con sus palabras:

Moraleja de mi historia de flipada: disfruta de tu día, llora y ríe hasta que se te caigan las pestañas postizas. Y tropiézate. Y ponte un poco en ridículo también. Vívela como si no hubiera un mañana, aunque lo habrá y al día siguiente seguirás en una nube.

 

Fotografía: Beatriz Tudanca.

Vestido: Otaduy.

 

Hazte un tatuaje para casarte

¿Qué puede salir mal? ¿Que sea un compromiso para toda la vida? Uy, esto me suena… DON’T PANIC. Te cuento la historia de Mireia :

“Me prometí y a la semana me rompí el brazo y a la espera de ser operada. Me fui a ver vestidos hecha un cuadro, cuadrando agenda con mi madre que se fué a Alemania por amor, y no encontraba nada que me gustara. Despues de 12 tiendas, fui a parar a una tiendecita de barrio, que por primera vez me entendieron. “Tú quieres ir cómoda y diferente, ¿no?” Esas palabras me cambiaron la vida.

Llegó diciembre, la operación y el despido en el trabajo, y el replanteamiento de… ¿nos casamos o qué hacemos con esto? y sin trabajo y manca, decidimos seguir adelante. A dos meses de la boda, me dicen que me vuelven a operar. Así que este año ha sido el más bonito de mi vida, pero a la vez el peor.

El día de la boda, tenía una caja vuestra donde guardé la ropa interior, las joyas, etc, y mi madre cuando la abrió y vio los tattos me dijo: ¿qué es esto? Y mi respuesta fue: “nada mama, chorradas mías de Lucia Be”. No hizo falta que dijera nada más,

Y ahí estaba yo, con mi vestido que me iba enorme porque la semana de la boda adelgace 4 kg (verídico, con su peso de farmacia y todo), mi capa Ramoncín 2.0 (así la bautizó mi hermana), el tatuaje de corazones, mis cicatrices de dos operaciones en el brazo y otra en el cogote (eso otra historia). Y fui tan feliz, que no os lo podéis llegar a imaginar. Fui la novia que quería ser (gracias por ese maravilloso consejo, de verdad), bailé, reí, me emociné, llore mil veces más, y fui feliz, muy muy feliz”.

Fotos de Robert Marcillas.

 

Y es que lo importante ese día es eso: tú. VOSOTROS. ¿Cuántas concesiones hacemos en nuestro día a día? ¿Cuántas cosas hacemos o decimos por contentar a alguien? ¿Cuántas ideas nos emocionan y las abandonamos por “respetar” las opiniones de otros? Esta vez, hazlo por ti.

Estas son las novias que quería enseñaros esta semana: las que presumen de cicatrices con corazones, las que han venido a bailar y volar, las que se casan en el campo ante veinte personas… Las que fueron ELLAS.

Desde nuestro taller intentamos hacer cosas bonitas y ayudaros -algo- en ese día que es la boda. Pero vosotras con vuestras historias nos dais mucho más. GRACIAS POR COMPARTIRLO.