Y el anillo pa’ cuándo

Cuánto daño ha hecho Jennifer López. Y sabéis que tengo razón porque cada vez que suena la dichosa canción todos acosamos a esa pareja de amigos que aún no se decide o, simplemente, aún no ven el momento de casarse. Hoy romperemos una lanza a su favor. Hoy pondremos fecha para hincar rodilla. Hoy hablaremos de cuándo es el momento de dar el gran paso.

No. Este post no va sobre divas del pop que se flipan. Y eso nos encanta, oye. Pero sí sobre las dudas y presiones que crecen en torno al momento de casarse. A ver, que lo llaman el gran paso por algo. Si siempre digo que todo lo que rodea  la organización de una boda es una cuestión vuestra, solo de los dos, ahora no va a ser distinto. A todos los que te preguntan, a todos los que te cantan la canción a la primera de cambio, a todos ellos: recuérdales que ese es vuestro momento.

A ver. Ya lleváis un tiempo saliendo juntos. ¿Cuánto? El que sea. Tenéis la capacidad económica. ¿Para qué? Pues para la boda que a vosotros os apetece. Tenéis la edad. ¿Cuál? Eso da igual. Y lo más importante: os queréis y estáis en vuestro mejor momento. ¿Y cuál es ese? Pues por si aún no te has dado cuenta, ese momento es el que os dé la gana.

No existe el amor a medida, ni el momento perfecto. No sigas patrones, y no te compares. Estamos hablando de amor.

Todas nos hemos tragado la historia de chica conoce a chico. Chica empieza una relación con chico. Chica se enamora de chico. Ambos pasan un tiempo prudencial como novios y él hinca rodilla. Organización, bodorrio, luna de miel en la playa y niños. Lo que nadie cuenta es que a veces esa relación tiene un capítulo a distancia. Otras veces la vida decide que primero llegan los niños, o la Luna de Miel, o el perrete, o cualquier cosa. A veces, incluso vuestros caminos se separan, y hasta pasados unos años esa chispa no vuelve. Y el mismo principio puede variar: chica conoce a chico y deciden casarse en ese mismo momento. ¿Por qué no?

La cuestión es que aquí no hay una sola historia. Aquí hay miles de historias con sus idas y venidas. Y vosotros, sois vosotros. Una historia que hace que todo valga la pena.

 

En serio. No te compares. Puede que lo tuvieras claro desde el primer momento en el que le viste. O puede que el anillo ya haya llegado (y tú sin pasarte por nuestras rebajas bonitas para novias, OMG). Puede incluso que te sorprendas a ti misma pidiéndoselo en un momento de sofá, serie y manta. Más impulsos así, por favor.

O puede que incluso ahora, que él tiene el anillo comprado y guardado al fondo del cajón de los calcetines, tú sigas pensando que es pronto. Pero no se lo eches en cara, solo está esperando a que llegue el momento perfecto.

Por eso, querida JLO: déjate de canciones del verano porque el momento perfecto es, y siempre será el vuestro. Que empiece la aventura.

1 comentario

  • MelAnie
    25 enero 2019

    Bien dicho Mrs. Be, más historias reales y menos protocolo!